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Sanar Pocería

Rehabilitación de tuberías con manga: qué es y cuándo se usa

Por Sanar Pocería · · 4 min de lectura

Interior de una tubería iluminado con luz ultravioleta durante el curado de la manga

Durante años, la única forma de arreglar una tubería enterrada o empotrada en mal estado era romper el suelo o la pared, sacarla y poner una nueva. Hoy existe otra opción que evita gran parte de esas obras: la rehabilitación de tuberías con manga o encamisado de tuberías. En este artículo te explicamos en qué consiste, cómo se hace y en qué casos tiene sentido.

Qué es la rehabilitación con manga

La técnica consiste en instalar una tubería nueva dentro de la tubería antigua. Por el interior de la tubería estropeada se introduce un material flexible de tejido, con forma de manga de camisa. Este tubo flexible está empapado en resina y, una vez colocado, se infla con aire a presión y se cura, de modo que la resina se endurece. La manga queda pegada a las paredes de la tubería vieja, formando un tubo continuo, rígido y sin juntas.

Es una de las técnicas más utilizadas de la pocería sin zanja: el conjunto de métodos que permiten inspeccionar, reparar o renovar tuberías de saneamiento sin tener que excavar a lo largo de todo su recorrido.

Cómo se hace, paso a paso

  1. Limpieza. Se eliminan los restos, la grasa, la cal y las raíces, normalmente con agua a alta presión y, si hace falta, con herramientas de fresado. La manga necesita una superficie limpia para adherirse bien.
  2. Inspección con cámara. Se inspecciona el estado de la tubería desde su interior para valorar qué tipo de rehabilitación es necesaria y conocer si existen grietas, juntas abiertas, raíces, deformaciones y el punto exacto de cada acometida.
  3. Medición. Se calcula el diámetro y la longitud del tramo.
  4. Introducción de la manga. Se mete en la tubería desde una arqueta o un registro, empujándola con aire o agua, o tirando de ella con un cable desde el siguiente registro existente.
  5. Curado. La resina se endurece. Según el sistema, se hace a temperatura ambiente, con agua caliente, con vapor o con luz ultravioleta.
  6. Apertura de acometidas. Si al tramo llegan otras tuberías, la manga las tapa al instalarse, por lo que es necesario abrirlas con un pequeño robot fresador para que el agua circule con normalidad.
  7. Inspección final. Se vuelve a pasar la cámara para comprobar que la manga ha quedado bien adherida, sin arrugas y con todas las acometidas abiertas.

Manga completa o reparación puntual. Cuando el daño está solo en un punto, por ejemplo una junta rota o una grieta localizada, puede instalarse un packer, que es una especie de manga corta solo en esa zona. Esta técnica es más compleja y no es posible llevarla a cabo en todas las situaciones, por lo que debe valorarla un técnico.

Ventajas

  • Sin zanjas o con muy poca obra. Normalmente basta con acceder por las arquetas o los registros existentes. Se evita levantar suelos, jardines, garajes o calzadas.
  • Rapidez. Muchos trabajos se terminan en uno o pocos días, y la tubería vuelve a estar en uso poco después del curado.
  • Tubería continua y sin juntas. Desaparecen los puntos débiles por donde entran las raíces y por donde se escapa el agua.
  • Interior liso. La superficie nueva es más lisa que la de muchas tuberías antiguas, lo que ayuda a que el agua circule mejor y se acumulen menos restos.
  • Larga duración. Bien instalada, una manga puede durar varias décadas.

Limitaciones: cuándo no es la mejor opción

  • Tuberías aplastadas o hundidas. Si la tubería ha colapsado o está muy deformada, la manga no puede pasar o no quedaría bien. En esos casos hay que sustituir el tramo.
  • Problemas de pendiente. La manga copia la forma de la tubería existente. Si el tramo tiene una «barriga», es decir, una zona hundida donde se acumula el agua, la manga no la corrige.
  • Pérdida de diámetro. La manga ocupa unos milímetros de grosor, así que el diámetro interior se reduce un poco. En tuberías muy justas de capacidad hay que tenerlo en cuenta.
  • Accesos. Hace falta un punto de entrada adecuado, como una arqueta o un registro. Si se encuentra oculto, es necesario abrirlo para acceder a la tubería.

Dónde se utiliza

La rehabilitación con manga se usa en colectores enterrados de viviendas y edificios, en acometidas que conectan con la red pública y en redes municipales de alcantarillado. Es especialmente útil cuando la tubería pasa por debajo de zonas difíciles de levantar, como garajes, portales, cocinas o pavimentos de calidad.

Como en cualquier reparación de saneamiento, la clave está en el diagnóstico: una buena inspección con cámara permite saber si la tubería admite manga o si es mejor sustituirla.

Este artículo es informativo y general. Cada instalación es distinta: ante un problema que no tengas claro, consulta con un profesional.

Escrito por Sanar Pocería.
Blog de pocería

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